Jóvenes

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En la Iglesia El Conquistador, los jóvenes se presentan como un pilar fundamental. En una etapa tan hermosa, decisiva, de identidad y conocimiento propio, se hacen todos los esfuerzos por seguir con las enseñanzas adquiridas en el grupo de niños y si no tuvieron base cristiana en esa etapa, también se les inculca todo lo que el amor de Dios tiene para con ellos.

A través de los distintos cuerpos de la iglesia los jóvenes pueden realizarse. En Skirtao, como también en el Coro se desarrollan las virtudes artísticas que son una expresión más de Dios en ellos. En Conquiprev, en Teatro y en Deportes se les enseña a cuidar como corresponde el templo de Dios, su propio cuerpo.

Durante el año presente y los anteriores, junto a los diferentes líderes que han tenido nuestros jóvenes, se han realizado actividades que les ayudan en crecimiento personal con experiencias únicas, tales como repartir café o té, junto a un pan, pero lo más importante junto a una palabra amiga y de consuelo que proviene de su Creador. En su oportunidad, se repartieron frazadas a los lugares donde hay gente que no tiene para abrigarse en las crudas noches de invierno. Cuando el segundo terremoto más grande del país golpeó nuestras tierras, hubo un grupo importante que acompañó a la gente en Hualañé, formando lazos que aún se mantienen en el tiempo. También en retiros donde Dios nos muestra lo hermoso de su creación, tocando temas tan importantes como la amistad, la soledad, como enfrentar los miedos y vicisitudes de la época, como Dios nos ama y ayuda en todo momento, entre otros puntos, los cuales se hacen al menos una vez al año. Actividades en terreno como Batalla en Paintball, para promover trabajo en equipo, competitividad, liderazgo y virtudes propias en la raza humana, que les ayudarán también en la vida cotidiana.

Les invitamos este año a trabajar con la energía y alegría que debe caracterizar a todo aquel que conoce a Cristo. Los que están al frente de los dos grupos (13 a 21 años; y 22 a 30 años, que no estén casados) no serán los mejores ni con los de mas tiempo, pero si aman a sus hermanos lo suficiente como para saber que los jóvenes tienen sus necesidades y JAMÁS dejarán de lado alguna inquietud que pueda afectarles, junto al consejo, de ser necesario, de su pastor.