La vieja levadura

El triste desenlace de la historia de Lot, al decidirse por una vida inserta en las ciudades de la llanura y acercándose cada vez más hasta llegar a ser un habitante más de Sodoma, nos ha ocupado nuestro pensar en estos días.
El caso de inmoralidad sexual comentado por el apóstol Pablo en 1 Corintios 5, nos permitió ver que así como Lot se fue acercando a la corrupción de Sodoma, hasta que llego a vivir en medio de ella, los creyentes también pueden sufrir una suerte de degradación espiritual, que los lleva de creyentes, a creyentes tolerantes con el pecado y de ahí a participantes del pecado parta terminar convertidos en seres perversos indignos de la comunión de los creyentes y cuanto mas, indigno de la comunión con Dios.
Este pensar en el caso de corintios, sin perder de vista la idea central sacada de la historia de Lot, nos lleva a preguntarnos, ¿Por qué un creyente puede sufrir esta suerte de degradación espiritual, si es un creyente, un santo según las escrituras?
El Espíritu Santo a través del apóstol Pable nos da luces de lo que está ocurriendo, cuando menciona; “un poco de levadura, leuda toda masa”. Hay algo que va dentro del hombre que actúa degradando la espiritualidad del creyente, tal como la levadura fermenta la masa, un proceso invisible y silencioso cuyos efectos son notorios solo cuando ya ha fermentado la masa, así el creyente que tiene en si la vieja levadura será degradada espiritualmente en forma silenciosa y sin darse cuenta de ello, por eso el apóstol insta a que uno debe despojarse de ella.
Talvez alguien cuestione este pensar objetando que los creyentes son santos y ya no están sujetos a la acción de la vieja levadura, pero hallamos en las escrituras varios ejemplos en que junto con reconocer a la Iglesia como una congregación de santos, se les insta a vivir en santidad. Un continuo alejarse de las obras de la carne. Cito a modo de ejemplo.
1 Pedro 1:2; elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
1 Pedro 1:15; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
Colosenses 3:3; Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Colosenses 3:5; Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría.
Entonces si no queremos que en nuestra vida espiritual se replique la experiencia triste de Lot, al pasar de una vida plena y prospera a una solitaria y desdichada, debemos sacar la vieja levadura de nuestras vidas, pero ¿cómo es posible aquello?, ¿que podemos lograr eso?
Se enseña que la santidad, es decir el ser apartado para Dios, o dedicado a Dios, es tanto instantánea como progresiva, es decir, cuando Dios se revela al hombre y este entiende su condición de pecador y le acepta como su salvador, el pecador es justificado, regenerado y santificado para Dios, tal como lo dice la Carta a los Hebreos 10:14;porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados, no obstante lo anterior, elmismo escritor en el mismo libro llama a ser santos, Hebreos 12:14 ; Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor, lo que implica que aunque opero la santidad en el momento de la reconciliación, aun es necesario trabajar en la santidad.
No perdamos de vista la problemática que estamos revisando. De acuerdo a la experiencia de los corintios, es posible que un creyente, es decir un santo, pueda degradarse espiritualmente si descuida la santidad progresiva necesaria de seguir por parte del creyente, lo que el apóstol a definido como la acción de sacar la vieja levadura. Por lo tanto la pregunta que debemos formularnos es: ¿qué santifica al hombre?, ¿cómo puede sacra de si la vieja levadura?.
Las escrituras nos muestran tres herramientas que Dios nos provee para poder santificarnos
El Espíritu Santo
 1 Corintios 6:11; esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
 2 Tesalonicenses 2:13; Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
 Romanos 15:16 ; para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.

La sangre de Cristo
 Hebreos 13:12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
 Hebreos 10:10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
 1Juan 1:7 ; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
La Palabra
 Juan 17:17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
 Juan 15:3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
 Efesios 5:26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
 Salmo 119:9 ; ¿Con qué limpiará el joven su camino?. Con guardar tu palabra.
Estimados, para vivir una vida saludable espiritualmente, gozando de la comunión de Dios y los hermanos, siendo bendecidos con la revelación de Dios en nuestras vidas, debemos sacar de nosotros la vieja levadura, debemos procurar cada día, estar más dedicados a Dios y separados del mundo, el demonio y la carne. Debemos buscar la santidad, sin la cual nadie vera al Señor.
Un abrazo y bendiciones

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