La bendición de ser una oveja del Señor

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En la Biblia encontramos muchos hermosos pasajes con bellas historias que son usadas por Jesús para enseñar acerca de diversos temas.  Quisiera invitarlos a reflexionar en la historia de la oveja perdida, la que encontramos en el evangelio según San Lucas 15.

1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,

y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.

Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:

¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?

Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;

y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.

Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

Mientras los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para oírlo, los religiosos murmuraban contra Jesús, siempre lo hacían, pero esta vez, lo hacen porque Jesús trata con los publicanos y pecadores. Los recibe en su predicaciones y actividades y, más aun, a veces hasta come con ellos. Se preguntan ¿cómo un hombre de Dios puede juntarse con pecadores y relacionarse con ellos?. ¿Porque Jesús siente simpatía y hasta amor por los pecadores? Jesús les responde mediante tres parábolas, siendo la primera de ellas la parábola de la oveja perdida, en esta en particular podemos entender el amor de Jesús por el pecador pues observando con cuidado, veremos tres bendiciones de ser una oveja del Señor.

1.  Fue tras nosotros cuando estábamos perdidos.

Dentro de las características de una oveja está la de ser incapaz de reconocer una ruta realizada anteriormente, si se pierden no poseen la capacidad de orientarse y encontrar el camino de regreso al redil. Otra característica que destaca es que a pesar de tener una buena vista tiene problemas para detectar y enfrentar depresiones en el terreno y evita zonas o áreas poco iluminadas.  

Por esas dos características una oveja perdida esta en una tremenda desventaja, pues no sabe volver al redil y su caminar será impreciso si el terreno tiene depresiones y con la oscuridad se tornará más vulnerable y temerosa.

Así nos encontró nuestro Señor, perdidos, desorientados, temerosos

Isaías 53

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

2.  Nos cuida y protege cuando mas lo necesitamos

Otra característica de las ovejas es que solo se alimenta de pasto, idealmente verde y tierno y en época de invierno de pasto seco, necesitan ser llevados por sus guardadores o pastores a lugares de pastoreo para que puedan vivir. Además es un animalito que no tiene ninguna característica o habilidad de auto defensa, dependen totalmente de sus pastores para ser protegidos de cualquier peligro y cuanto más de los depredadores.

El caminar del creyente no está ausente de pruebas y sinsabores. A menudo pasamos por momentos de enfermedad y de necesidad y como toda persona en este tipo de situación no solo somos afectados por la enfermedad física o la consecuencia de la necesidad, la fe y la confianza es sometida a prueba. En esas circunstancias el creyente apela a la bondad y misericordia de Dios, ante su incapacidad de defenderse o auto valerse, Jesús nuestro pastor amado, es nuestro refugio y escudo seguro.

Isaías 40

11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

3.  Somos una especial propiedad para El.

Una característica interesante de las ovejas, es su capacidad de ligarse al pastor, no solo pasa a depender de el, sino que confía plenamente en el cómo su cuidador y proveedor. Por otra parte, el pastor es a menudo su dueño o actúa en mandato del dueño. Esa unidad logra que una oveja sea capaz de reconocer la voz de su pastor entre muchas voces

S. Juan 10

Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.

Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

En síntesis, Jesús se ve a mismo como un pastor y ve a los pecadores y publicanos que le buscan para oírle como ovejas. La indefensión de las ovejas, su necesidad de protección y cuidado, su total dependencia del pastor, representa al hombre perdido y lejos de Dios, a quienes solo el amor del  pastor que  sale a buscarlos  dándoles cuidado y protección logra salvarlos y llevarlos de vuelta al redil sobre la seguridad de sus hombros.

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